Alguien me enseñó…
Alguien me enseñó:
A ser una persona conciente del privilegio de la vida.
A responder con ello a los talentos que Dios me ha dado.
A ser feliz, siendo yo mismo conforme a mi vocación y a mis sueños.
A tener coraje de ser libre para elegir mis caminos, venciendo mis temores y asumiendo las consecuencias de mis actos.
A tener alegría para construir mi felicidad.
A tener éxitos, pero también fracasos, que me recuerden mi condición humana, la grandeza de Dios y el peligro de la soberbia.
A sentirme una persona completa y única, irrepetible e irremplazable, que valgo por lo que soy y no por lo que tengo.
A tener la capacidad de gobernarme.
A querer el presente, elegir el futuro y trabajar para conseguirlo.
A recordar el pasado, pero no vivir en el ayer; a soñar en el futuro sin despreciar el presente.
A perdonarme mis errores, mis culpas y mis caídas.
A tener el suficiente valor para pedir perdón y a perdonar a otros, olvidándonos de los rencores.
A renacer cada día.
A sentir a Dios que vive en mí y agradecerle su infinito amor, su entrega incondicional y su presencia.
A dejar de sobrevivir y atreverme a vivir.
A ser una persona honesta, a saber decir si pero también no.
A buscar hacer, de cada día, un día especial para los demás y para mí.
A entender que, como esa persona, se puede ser bueno o buena en todas las esferas y roles de la vida.
Ese alguien ha sido:
Compañía que, en todo momento, con su exigencia y amor, ha sabido forjar un mejor camino para mi futuro.
Fuente de sabiduría que ha sabido escuchar, comprender y dar la más sencilla, pero más alentadora palabra de apoyo.
Guía de nuestra formación e inspiración de nuestra vida espiritual.
Una mano amiga que, con sinceridad se extiende en los momentos de mayor necesidad.
Un ejemplo de responsabilidad que, con su dedicación, esfuerzo y perseverancia, refleja un testimonio vivo, digno de imitar.
Por eso doy gracias a Dios por tan maravillosa persona, ese ser extraordinario que se proyecta en nuestra vida para darnos vida. Ese alguien es…mi Maestro(a)
Aportación de: Javier Martínez Ibarra
03/28/2006